viernes, 21 de noviembre de 2008

DE LA AMISTAD

Pocas veces en la vida conoces a alguien que te enseña lo que realmente es la amistad. Altruismo, confianza, complicidad, comprensión, enseñanza y sobre todo amor. Es cierto eso de que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, pero cuando los encuentras te haces más grande, porque en la amistad se contagia lo mejor de cada uno.

Y yo puedo decir con convicción que soy mejor persona después de haber conocido a Héctor, que soy más grande, más humilde y más justo, más ecuánime y mas generoso y que todo eso se lo debo, y que por todo eso le recordaré siempre.

Héctor daba y daba sin pedir nada a cambio, su corazón siempre estaba abierto para recibir a cualquiera, su experiencia siempre la ponía al servicio de los demás y su casa siempre fue un refugio para todos. Héctor nunca ponía mala cara, nunca daba una mala contestación ni se negaba a hacerte un favor.

Tenía pasión por la vida, estaba totalmente abierto a ella y le encantaba conocer, a todos los niveles, y no tenía prejuicios negativos, y si los tenía, luchaba por que no le condicionaran y por comprobarlos por si mismo.

Por todo esto, Héctor tiene tantos amigos y tanta gente que le quiere, y somos muchos los que le recordamos a diario y para los que es un referente, tanto moral como intelectual. Él está en nosotros, en todos los que le queremos, nos indica, nos apoya y nos ayuda a hacer lo correcto. Como siempre, mi querido Grandullón…

Carlos Fernández, “El concejal”

1 comentario:

Roberto Vergara dijo...

Estudié con él en maristas san josé en león.hoy me entero de esto ,20 AÑOS sin saber de él.no tengo palabras ,no me salen.descansa en paz QUERIDO AMIGO "JORDAN".